[DOS DÍAS DESPUÉS]
Narra Laura.
Di un beso a mi hermano y me bajé del coche, cogí mi maleta
y entré en casa. Ana estaba en el salón viendo la tele.
A: LAURA!
L: CIELO!
Saltó y nos abrazamos durante un tiempo. Harry, Louis y Ana
se fueron dos días antes, yo me quedé en Murcia una par de días más para
despedirme por completo de mi familia. Y mis vacaciones.
A: Qué tal?
L: Muy bien y tú?
A: Tenemos que hablar mucho…
L: Sí, que el otro día… no nos dio mucho tiempo.
A: Ven siéntate.
L: Espera nena, voy a deshacer la maleta.
A: Te espero en mi habitación.
Subí las escaleras hasta mi habitación y subí la persiana.
Deshice la maleta y me metí en el baño para darme una ducha, era por la tarde y
estaba cansada del viaje. Luego me preparé para la sorpresa. Salí de la
habitación y fui a la de Ana, ella estaba tumbada boca abajo en la cama y no me
veía. Llamé a la puerta y al darse la vuelta, se quedó con la boca abierta.
Sonreí.
Narra Ana.
Estaba increíble, no podía articular palabra, era precioso.
Laura estaba en ropa interior, pero menuda ropa interior. Era roja pasión, de
encaje precioso.
L: Te he dejado sin palabras?
Me quedé contemplando unos segundos más, era perfecta
excepto en una cosa, estaba aún demasiado delgada.
A: Estás… estás… preciosa.
L: Oi, muchas gracias – dijo viniendo hacia mi. – para que
tú me digas eso…
A: Tía! Es precioso! Te queda genial! Yo quiero uno! De dónde
los has sacado?
L: Fui de compras con Bea. Me queda bien? – dijo dando una
vuelta sobre sí misma.
A: Te queda genial! Pero no se lo enseñes a Harry eh!
L: Ui! Y por qué no?
A: Porque… no te va a durar mucho puesto.
L: Esa es mi intención. – dijo guiñando un ojo.
A: Jajajajaja guarra.
Laura se levantó y al minuto volvió con otros dos conjuntos
en la mano. La miré confundida y ella sonrió.
L: Este es para realzar mi moreno. – dijo señalando uno
blanco, exactamente igual que el que llevaba puesto.
A: Es verdad puta, estás muy morena!
L: Es lo que tiene la playa nena. Y este, es para… ti – dijo
señalando uno celeste.
Me quedé boquiabierta y ella se rio, me levanté y la abracé.
L: Lo he hecho por Lou eh!
A: Ya… seguro que te lo agradece. Muchas gracias Lau.
L: De nada mi vida. Ahora… cuéntame. – dijo sentándose en la
cama. – habéis hecho algo?
A: No tía… me ha respetado mazo y además… yo quería que
estuvieses cuando lo hagamos. En Madrid, me refiero.
L: Tía, sabes que cuando tú lo digas, ves cómo te quiere!? Y
te ha cuidado?
A: Todos los días!
L: Se merece un abrazo de mi parte.
A: Como quieras, pero ten cuidado eh!
L: Celosa.
A: Ya lo sabes.
L: Y… Harry?
A: Bueno… ya lo sabes, muy preocupado, pero desde que lo
arreglasteis… se le ve mucho más contento.
L: Joder. – dijo cambiando su tono de voz.
A: Qué ocurre?
L: Tía… Diego estaba allí.
A: Qué Diego?! Tú Diego!?
L: No tía, no es mi Diego, era mi Diego.
A: Hicisteis algo?
Laura no me contestó.
A: Os liasteis?
L: No.
A: Follasteis?
L: No.
A: Le tocaste?
L: NO!
A: Te tocó?
Laura bajó la mirada, joder joder.
A: Laura… por qué?
L: No lo sé, yo… yo estaba borracha, y coincidimos en el
local y… no recuerdo cómo exactamente acabamos en los baños y… yo no me
acuerdo, me lo contó luego él. - se le caían las lágrimas por las mejillas y se
le quebraba la voz.
A: Ei nena, tranquila… - me acerqué a ella y la acaricié el
pelo hasta que se calmó.
L: Ana, qué voy a
hacer con Harry?
A: Joder Laura… no lo sé. Se lo dirás?
L: No quiero verlo mal otra vez, y ya sabes cómo se puso…
A: Entonces no. En realidad, no estabais juntos.
L: Ya… pero joder, me siento como si le hubiese engañado.
A: Te entiendo, pero tía, intenta olvidarte y sé feliz vale?
Te lo mereces ya. Y…
L: Dime.
A: Deja de beber hasta emborracharte.
L: Esa vez lo necesitaba, créeme.
Me dio un último beso en la mejilla y salió por la puerta.
Yo miré mi conjunto y sonreí.
Narra Harry.
Estaba ilusionado, por fin volvía a ver a Laura hoy, tenía
que esperar a que me llamase y no me separaba del móvil.
Z: Harry, relájate! Tío, estás poseso.
H: Estoy bien tonto.
Li: Sí…
Lo: Por cierto Liam, qué vas a querer por tu cumpleaños?
Li: Yo? Nada.
N: Tío, queda una semana, algo tendremos que hacer.
Li: Con estar con vosotros me vale chicos.
H: CURSI!
Z: Harry! Es muy bonito.
Lo: Algo te prepararemos, ya verás.
Sonó mi móvil y me lancé a él.
H: Laura!
Narra Zayn.
Harry se fue dejándonos solos en el salón, por fin se le
veía feliz.
Li: Está feliz eh?
N: Ya era hora…
Z: Se lo merecen los dos, Laura es un cielo.
Lo: Sí, y tiene novio. – dijo mirándome mal.
Z: Tío, jamás se me ocurriría!
N: Dijiste que te gustaba cuando la conocimos.
Z: Pero no tiene nada que ver, yo la respeto, es la novia de
mi mejor amigo.
Li: Más te vale, de verdad, no quiero que esto vuelva a
pasar…
Harry entró en el salón con una sonrisa enorme.
H: Qué ocurre?
Z: NADA!
Lo: Nada…
H: Va en serio, qué ocurre?
N: Nada de verdad, qué tal Laura?
H: Ah! Bien, hemos quedado a las 9.
Lo: Y Ana?
H: Ni idea.
Louis frunció el ceño.
Lo: Voy a llamarla.
Louis se fue del salón y yo cogí mi móvil y me aparté del
resto, tenía una cosa que hacer.
Narra Laura.
Quedaban una hora y pensé en lo que me pondría esa noche.
Cuando estaba abriendo el armario, sonó el móvil. Lo cogí.
[CONVERSACIÓN
TELEFÓNICA]
L: Sí?
Xx: Laura!?
Tenía un acento extraño, parecía uno de los chicos.
L: Sí?
Xx: Guapa, soy Zayn.
L: Hola! Qué tal?
Z: Yo bien… y tú?
L: Muy bien.
Z: Esto… podemos quedar mañana? Hace tiempo que no te veo y
bueno… me gustaría hablar contigo.
L: Claro, a qué hora?
Z: Me paso a recogerte a las 12?
L: Mmm… vale. Hasta mañana Zayn.
Z: Adiós preciosa.
[FIN CONVERSACIÓN]
Supongo que tendrá que hablarme de Elena. Coño, Elena, no he
hablado con ella desde que me fui. Ni con Natalia ni Nuria. NURIA! La envié un
Whatsapp. “Amor, qué tal todo?” Me contestó al segundo. “Mañana quedamos y te
cuento… por fín apareces. Lo hablamos x.” Mañana llamaría a Natalia y a Elena
también, joder, qué descuidada soy. Acabé de elegir la ropa y me puse esto:
Luego me puse la raya negra y el rimmel, un poco de colorete
y cuando iba a peinarme llamaron al timbre. Ana me dijo que bajaba ella asique
yo me terminé de colocarme el pelo. Bajé las escaleras con cuidado de no caerme
y vi a Louis súper guapo hablando con Ana.
L: LOU!
Lo: GUAPÍSIMA!
Louis se levantó del sofá y fui a abrazarle, él me cogió y
me dio vueltas. Vi a Ana de reojo sonriendo.
L: Vale, bájame que tu novia se pone celosa.
Mis pies tocaron el suelo.
A: No, simplemente que a mí eso no me lo hace.
Lo: Te hago cosas mejores. - dijo acercándose a ella y la
besó con muchísima ternura.
L: Vale vale, que yo también quiero y mi novio no está aquí.
Lo: jajajajajaja. Te lo daría pero aquí está…
Ana le dio un pequeño puñetazo en el brazo.
Lo: Te veo genial Laura.
L: La verdad lo estoy – dije sonriendo.
A: tía, estás preciosa. Te queda muy bien… ya sabes.
L: Si no lo ves!
A: Pero te lo he visto.
Lo: Me he perdido.
A: Mejor que no lo sepas cielo, es más, más te vale que no
te enteres.
Sonó el timbre y fui corriendo a abrir. Respiré un par de
veces y abrí. Ahí estaba él, más guapo de lo normal, precioso. Se me quedó
mirando durante unos segundos de arriba abajo y yo no pude evitar sonreír.
Lo: tío, bésala, no?
A: Cállate Louis! Que es precioso.
Harry reaccionó y me cogió como había hecho Lou minutos
antes. Me besó yo saboreé el beso, tan
bien como siempre.
Lo: Ahora soy yo el que me pongo celoso eh! La habitación
está arriba…
A: Ai cielo, siempre estropeando el momento.
Nos separamos y no pude evitar reír. Estuvimos un rato
juntos hasta que decidimos irnos.
H: Preparada?
L: A dónde me llevas?
Lo: A la cama esta noche.
Nos dimos la vuelta y vimos a Lou sonriendo de forma
picaresca, Ana le dio otro puñetazo y Harry fue a darle también, yo le miraba
con el ceño fruncido.
Lo: Perdón.
H: Eres gilipollas.
L: Ah! O sea, que no quieres?
H: No... sí… bueno vámonos.
L: Adiós chicos.
A: Suerte nena. – me dijo bajito y me guiñó un ojo.
Salimos de casa y nos dirigimos a su coche, un rato después
llegamos a una casa enorme, me había perdido, ¿dónde estaba esto?
L: Dónde estamos?
H: A las afueras. Es tu cuidad y no la conoces!?
L: No conocía esta parte…
H: Hay una fiesta súper conocida, según me han dicho.
L: Y tú cómo lo sabes?
H: Mmm… por que lo sé y punto, vamos nena.
Me cogió de la mano y tiró de mi, haciendo que me moviese.
No me daba buena impresión. Entramos en la enorme casa y nos vino a recibir un
chico de la edad de Harry, moreno, muy bien peinado y una camisa celeste con
vaqueros negros, era realmente guapo, me quedé mirándole al igual que hizo él.
Xx: Hola, soy el dueño de la casa, bienvenidos – dijo
sonriendo.
Joder qué sonrisa, parecía inglés también, su acento se
parecía al de los chicos.
H: Hola Mark. Ella es Laura.
M: Encantado Laura.
L: Igual – dije sonriendo pero ruborizándome.
Me dio dos besos y nos explicó dónde estaba todo. Harry y yo
empezamos por la cocina, sirviéndonos algo de beber. Pasado un rato, una chica
morena, de ojos azules y piel clara, delgada y con un minivestido rojo que me
hacía pensar en una puta, se acercó a Harry y le dijo una cosa al oído, el
sonrió y se me acercó.
H: Es una vieja amiga, ¿puedo ir a bailar un rato con ella?
Me quedé sorprendida, no esperaba que me pidiese permiso, ni…
que quería dejarme sola.
L: Harry… puedes hacer lo que quieras, eres libre.
H: Pero…
L: Quedamos como amigos, recuerdas?
H: Sí, el día de después me llamaste y me lo dijiste, pero
entonces por qué nos hemos besado?
L: Mmm… porque nos atraemos, me gusta Harry, pero quiero
tiempo para pensar.
Mire a la chica y la vi mirándonos con ojos impacientes.
L: Y ahora vete, que parece ansiosa…
H: Laura, yo… no quiero… no quiero que te líes con nadie
más…
Le miré con el ceño fruncido y ligeramente cabreada, pero
también feliz.
L: Vete – le susurré al oído.
Me miró y me dio un beso en la mejilla. Le vi alejarse con
esa chica sin mirar atrás, y me di cuenta que estaba sonriendo. Lo pensé bien y
le dejé marchar, de todas formas éramos solo amigos.
[DOS DÍAS ANTES]
Narra Harry.
Llegamos Lou y yo a casa después de acompañar a Ana, estaba
feliz por haberlo arreglado con Laura. Pero sonó el teléfono. Era Laura.
H: Cariño.
L: Harry… puedes hablar?
H: Claro, ha pasado algo? Estás bien?
L: Sí, no te preocupes, quiero hablar de nosotros…
H: Qué ocurre? – dije bajando la voz.
L: Quiero que seamos amigos… solo amigos.
H: Por qué Laura?
L: Por que necesito tiempo, por favor, entiéndelo. Me gustas
muchísimo, pero quiero pensar en todo lo que ha pasado y …
H: Está bien.
L: Quieres que quedemos el día que vuelva?
H: Sí.
L: Te llamo cuando llegue y hablamos, vale?
H: Sí.
L: Estás bien? Estás enfadado?
H: Esperaré lo que haga falta, y gracias por decirme la
verdad.
L: Gracias por entenderlo… nos vemos pronto.
H: Adiós.
L: Te quiero Harry…
H: Y yo a ti, Laura.
Colgamos, bueno, por lo menos estaba mejor que antes.
[ACTUALIDAD]
Narra Laura.
Observé a mi alrededor y vi a todo el mundo riendo y
divirtiéndose, todos menos yo, estaba sentada en uno de los sofás y a mi lado
una pareja liándose. Genial – pensé.
Miré y no vi a Harry por ningún lado, me temía lo peor, pero
no era su culpa, me había comportado como una gilipollas dejándole ir. Alguien
se puso delante de mi, distrayéndome. Levanté la vista y vi a Mark, diría que
estaba más guapo que antes. Se sentó a mi lado.
M: Qué haces aquí… sola?
L: Nada, esperando a que vuelva Harry…
M: Mmm… creo que estaba con Holly.
L: Sí, esa morena de ojos azules – dije con cierta ironía.
M: Les vi en el baño.
Me quedé con los ojos muy abiertos y apretando los labios.
M: Te molesta?
L: No, es solo que… bueno nada, somos amigos.
M: Pues parece que te gusta.
L: Me gusta sí, pero la cosa se queda ahí.
M: No quiero verte sola…
L: Es lo que hay.
M: No hay nadie más que te guste en la fiesta? – dijo
poniendo una mano sobre mi rodilla.
No supe que contestar y me limité a sonreírle, incómoda de
lo que pensé que estaba haciendo.
M: Cuéntame cosas de ti.
L: Qué quieres saber? – me sentía intimidada por la cercanía
que teníamos.
M: Eres de aquí?
L: sí, tú?
M: No, soy de Inglaterra, de Londres.
L: Vaya, siempre he querido vivir allí.
M: De verdad?
L: Sí.
Él sonrió mientras me acariciaba la rodilla.
L: Por qué te viniste aquí?
M: Oh no, vivo allí, esta es como mi casa de verano, mis
padres… tienen mucho dinero.
L: Ah.
Intenté deshacerme de él.
L: Tengo que ir al baño…
M: Te acompaño?
L: Oh, no hace falta.
M: De verdad que no me importa eh!
L: No… preferiría ir sola, si no te importa.
M: Sabes dónde están?
L: No…- contesté ruborizándome.
M: Ven.
Me cogió la mano y me guio a la planta de arriba. Me enseñó
una sala enorme.
M: Este es el privado, el mío.
L: Puedo ir al otro… no me importa.
M: Creo que está ocupado…
L: Claro – contesté sabiendo a qué se refería. – Gracias eh!
Me metí corriendo en el baño y eché el cerrojo. No pude
evitar que saliesen lágrimas de mis ojos, últimamente eso era una costumbre,
menos mal que el maquillaje no se corre. Qué estaba haciendo Mark? Por qué a
mi? Y Harry? Dónde estaba? No me creía lo del baño… aunque estaba un poco
borracho, joder. Me calmé y me limpié las lágrimas, me observé en el espejo y
vi mi rostro, tenía los ojos verdes de haber llorado y tenían razón, estaba más
delgada, la verdad es que me gustaba más antes. Yo y mi baja autoestima… Miré
el baño, joder qué baño, era casi como mi habitación, increíble y muy lujoso,
qué envidia… Cogí mi bolso y remarqué la raya y el rimmel, suspiré y me coloqué
el pelo detrás de la oreja, abrí la puerta y salí del baño. Mark me estaba
esperando en las escaleras, sentado.
L: Gracias por dejarme tu baño.
M: No pasa nada, ¿estás bien?
L: Sí, claro, gracias por todo, creo que es hora de que me
vaya.
M: NO! Por favor – se apresuró a decir. – quieres que
quedemos mañana?
L: Lo siento, he quedado.
M: Otro día? Me gustaría conocerte más…
L: Mark… no creo que sea buena idea…
M: Por qué? – dijo acercándose a mi.
Me cogió con fuerza los brazos y me arrastró al baño,
intenté soltarme, pero cuanto más me movía más daño me hacía. Intenté chillar
pero juntó sus labios a los míos antes de que pudiera hacerlo. Otra vez no, por
favor, que no me obligase a nada-fue lo único que pude pensar.
M: Nena, no te asustes.
L: Mark por favor, déjame ir.
M: Tss, relájate.
L: Harry estará preocupado.
M: No, estará ocupado metiéndosela a Holly.
Le miré con desprecio por lo que acababa de decir.
M: Vamos nena, no estarás enamorada de ese no? Puedes tener
a mucho mejores a tus pies.
L: Mejores como tú?
M: Es un cerdo.
Sin pensarlo, cogí fuerza y con mi mano derecha le di un
bofetón. Él se llevó la mano a la cara y por la cara que puso, me arrepentí de
haberlo hecho. Me cogió del pelo y me tiró al suelo, se puso encima de mí y me
empezó a besar el cuello, me tenía inmovilizada.
Narra Harry.
Me libré por fin de Holly y fui a buscar a Laura, no la
localizaba por ningún sitio, me
empezaba a preocupar de que se hubiese ido, subí a la planta de arriba con la
esperanza de encontrarla. Oí gemidos en el baño y no pude contenerme. Grité su
nombre. “LAURA!” Hubo un silencio y una chica empezó a gritar “SOCORRO” , pude
diferenciar sin problema que se trataba de Laura, aporré la puerta gritando.
H: LAURA!
L: Harry por favor ayúdame.
Xx: Cállate! – escuché un fuerte estruendo y Laura se calló,
me recorrió una impotencia y tras unas patadas, conseguí abrir la puerta, vi a
Laura en un rincón del lujoso baño con los ojos cerrados y la mano en la
mejilla, me fijé en sus brazos y sus muñecas, llenas de marcas y su cuello de
moratones, estaba húmeda de llorar. Giré la cabeza y vi al culpable. Hijo de
puta, me abalancé sobre él y estuve dándole golpes y `puñetazos hasta que dejó
de defenderse. Laura seguía en la misma posición, me acerqué a ella y la cogí
en brazos, la saqué de allí y la llevé al coche.
H: Cariño, puedes abrir los ojos ya – la dije con muchísima
dulzura, acariciándola la mejilla, donde la dolía.
L: No quiero.
H: Mi amor, estamos solos, en el coche.
L: Me lo prometes?
H: Te lo prometo.
Abrió los ojos poco a poco y parpadeó un par de veces.
L: Harry?
Sonreí y la abracé.
H: Voy a llevarte a casa, vale?
L: No! Vamos a tu casa, por favor.
Narra Louis.
Después de que se fuesen Harry y Laura, Ana me regañó por estropearles el momento pero no
me pude contener, era muy gracioso.
Lo: Cielo, una cosa.
A: Dime.
Lo: El sábado hacemos una fiesta sorpresa a Liam.
A: QUE ES SU CUMPLEAÑOS!?
Lo: Mmm… sí.
A: Ui! No me lo ha dicho!
Lo: Pero si no os lleváis tanto…
A: Me da igual!
Lo: Cálmate, ya tendrás tiempo de regañarle, te apuntas?
A: Oh sí.
Lo: Cool.
A: Cariño, háblame en español.
Lo: Vamos, lo has entendido.
A: Qué le vais a regalar?
Lo: No lo sabemos…
A: Vaya amigos.
Lo: Oye! – intenté hacerme el ofendido.
A: Tonto. – se me acercó y me besó.
La cogí de tal manera que ella enrolló las piernas en mi
cadera, subí a la que era su habitación y la tumbé en la cama. Me puse encima
de ella y me quitó la camiseta de un tirón.
Lo: Están segura? – dije jadeando.
A: Sí – dijo buscando mis labios.
Lo: Ana, no quiero que lo hagas por obligación.
A: No lo hago créeme, vamos.
Se incorporó para quitarse la camiseta y me quedé mirando
boquiabierto el sujetador.
A: Cierra la boca!
Lo: Eres preciosa.
A: Me lo ha regalado Laura, lo ha hecho por ti.
Lo: Esa chica cada vez me cae mejor.
A: Sabes que es un conjunto?
Me levanté y la bajé los shorts, me quedé contemplando, le
quedaba genial, Ana me quitó el pantalón y me puso la mano en el miembro.
Empujé mi erección contra su mano y noté que se sonrojaba. La quité el
sujetador y sus pezones se endurecieron a mi tacto, los masajeé y chupe uno por
uno.
Narra Ana.
Sentía una vergüenza bastante grande al tocarme y mirarme,
aunque me hacía sentir cómoda. Cuando dejó de jugar con mis pechos, fue a la
cadera y me puso una mano sobre el sexo, no pude evitar gemir y le bajé
rápidamente los boxers.
Lo: Ana… los condones.
A: Joder.
Me levanté rápido y fui a la habitación de Laura, cogí uno y
volví a la cama, se lo di.
A: Hazlo ya.
Lo: Seguro?
A: Louis, por favor.
Lo necesitaba experimentar ya. Louis me abrió las piernas y
se colocó, sentí su miembro en la parte de arriba de los muslos, y entró con
una lentitud impresionante, iba muy poco a poco, pero me hacía daño. Las
lágrimas se acumulaban en mis ojos y yo miré hacia un lado para que no lo
viese, él avanzó un poco más y sentí un fuerte tirón, cerré los ojos con fuerza
haciendo que saliesen las lágrimas, Laura me había avisado de esto. Louis se
dio cuenta y salió muy despacio de mi, me cogió la cara y me limpió las
lágrimas.
Lo: Lo siento cariño, yo… no quería hacerte daño.
A: Estoy bien, vuelve a hacerlo.
Lo: No lo estas, ni de coña.
A: Louis por favor… lo necesito!
Lo: Ana no, estás dolorida.
A: Louis, por favor, hazlo por mi, estoy bien, lo-lo
necesito, de verdad.
Le hice mirarme a los ojos y volvió a entrar en mi, esta vez
me dolió menos, se movió con cuidado y el dolor iba desapareciendo, hasta que
por fin empecé a sentir placer, Lou aumentó el ritmo y sentí cómo se corrió.
Lo: Sigo?
A: No me hace falta correrme.
Louis me hizo caso y salió de mi con cuidado, se quitó el
condón y me hizo acercarme a él. Acabó de limpiarme el resto de lágrimas y me
abrazó, me acurruqué en su pecho y me sentí bien.
Lo: Estás bien?
A: Sí.
Lo: Lo siento.
A: Ei, no! Has seguido porque te lo he pedido, no te sientas
mal, por favor.
Me miró conmovido y me besó.
Lo: Te quiero.
A: Yo también.
Narra Laura.
Estaba tumbada en la cama de Harry, miré el móvil, eran las
4 de la mañana, no podía dormir, tenía muchísimo calor. Le contemplé a él
mientras dormía, era precioso, tenía la boca entre-abierta y la respiración
fuerte, le toqué la mano con cuidado y observé las marcas de los nudillos,
joder, otra vez. Decidí ir a por un vaso de agua. Le besé la mejilla suavemente
para no despertarle y salí de la habitación. Cuando bajé las escaleras me di cuenta
de mi ropa, solo tenía una camiseta de Harry en la que ponía ‘Hipsta, please’.
Me llegaba a mitad de muslo. Estaba en la cocina y sentí un leve sonido del
salón, me acerqué y vi a Niall, ¡Con una guitarra!
L: Hola – le susurré y sonreí.
Él se me quedó mirando de arriba abajo y frunció el ceño.
N: Siento si te he despertado.
L: No te preocupes, tenía mucho calor. ¿Qué haces?
N: Es evidente, no?
L: Cambiaré de pregunta, ¿qué tocas?
N: Unos acordes sin importancia.
L: Compones?
N: Como hobbie. Estaba tocando una que… se llama ‘summer
love’.
L: Me pega el nombre…
N: Por Harry?
L: No me apetece hablar de esto, tócame.
Niall abrió mucho los ojos.
L: Tócame la canción – le pegué un leve puñetazo en el
brazo.
Niall empezó a tocarla y la acompañó con una letra preciosa,
cuando acabó estaba sonriendo.
L: Eres realmente bueno! Me encanta.
N: Sabes tocar?
L: Siempre que querido aprender, pero no, nunca.
L: Siempre que querido aprender, pero no, nunca.
N: Te enseño cuando quieras… Por cierto, ¿vienes a la fiesta
el sábado?
L: Qué fiesta?
N: Creí que te lo había dicho Harry…
L: Es que en realidad… solo somos amigos, por lo que, es
mejor que no venga.
No pude evitar sentirme mal y la tristeza volvió a
invadirme, vaya noche, qué horror.
N: Te invito yo.
L: No creo que sea buena idea.
N: Vamos Laura, conozco a Harry.
L: Sabes qué hizo anoche?
N: Mmm… salió contigo? Vamos, habéis dormido juntos!
L: No quiero hablar de esto, por favor Niall…
N: Escúchame, no quiero volver a ver a Harry como lo estuvo
cuando te fuiste. Vente el sábado y le presento la canción a los chicos, la
cantamos juntos, vale?
L: Qué vergüenza Nialler! Mmm… si no vengo, no la tocas?
N: Exacto.
L: Vale, pero solo porque tiene mucho potencial, eh!?
N: Gracias Laura! – dijo abrazándome.
Qué simpático es este chico, me encanta.
L: Ei! Con Nuria qué tal?
N: No has hablado con ella?
L: No… he quedado mañana con ella.
N: Pues… vamos genial, aún no se sabe, pero nos vamos a
hacer el test de paternidad y si es mío… me vengo a vivir aquí.
L: DE VERDAD!? Vaya… que suerte tiene! Pero sois novios?
N: No hemos hablado mucho de eso… pero a mi si me gusta.
L: Es un cielo de niña. Pero tiene mucha mala ostia eh!
Cuidado.
N: Jajajajajajaja, según Ana tú también.
L: Cierto, y ella, pero es algo que todos tenemos, no?
N: Sí. Deberías irte a la cama, es tarde Lau. ¿te puedo
llamar Lau?
L: Claro, me encanta que me llamen así. Y sí, me voy a la cama ya. Gracias Niall. – dije acercándome para darle un beso en la mejilla.
L: Claro, me encanta que me llamen así. Y sí, me voy a la cama ya. Gracias Niall. – dije acercándome para darle un beso en la mejilla.
N: A ti, y recuerda lo del sábado eh!
L: Claro, buenas noches.
N: Buenas noches.
Me subí las escaleras y al abrir la puerta vi a Harry
sentado en la cama.
L: Ei, qué ocurre?
H: LAURA! Por Dios, creí que te habías ido.
L: Estoy aquí.
Me acerqué a él y me abrazó.
H: Estás bien? Aún no sé cómo te pudo hacer eso Mark… creí
que era un buen tío.
L: Sí… y tú con Holly?
H: Nada, solo bailamos y hablamos un rato.
L: Ya.
Debería confiar más en él que en Mark… Miré a Harry a los
ojos y se me acercó para besarme, pero quité la cara. Los ojos se me llenaron
de lágrimas.
H: No llores, por favor.
L: Harry, por qué no podemos ser solo amigos, joder!?
H: Porque no solo nos gustamos, Laura.
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Siento subir tan tarde, pero es cuando he podido. Lo he echo largo e intenso. Espero que os guste.
P.d: Si no comentáis, no sé cuáles son vuestros gustos y no sé qué historia escribir más. Ya sabéis cuál es mi twitter o aquí simplemente.
Muchas gracias por leer.
Laura:)x.

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