Narra Ana.
Cuando me levanté vi a Louis dormido, qué mono es. Me
levanté con cuidado para no despertarle y salí de mi habitación. Fui por el
pasillo hacia la cocina, pero me paré en la habitación de Laura, la puerta
estaba entreabierta, qué raro que madrugase. La empujé y la vi agachada detrás
de su cama.
A: Bueno días.
L: Hola.
A: ¿Estás bien?
Laura levantó la vista, y al verme se levantó y se acercó,
me fijé en sus ojos, estaban más claros de lo normal, se arrodilló enfrente de
mi y se puso a llorar.
A: LAURA! – me agaché con ella. – qué te ocurre?
L: Harry… Harry ha roto conmigo.
H: Qué? Por qué? – dije abrazándola.
Ella se apoyó en mi hombro y estuvimos así un rato hasta que
se tranquilizó un poco.
L: Ayer, cuando veníamos a casa, se calló la foto de Dani y
mia…
A: La vio?
L: Sí.
A: Y por eso los gritos…
L: Ana, es patético, me ha dejado! No llevamos ni dos días
saliendo.
A: Tía, lo arreglaréis! Siempre lo consigues.
L: No, me ha dejado él, me dijo que cuando me aclarase de a
quién quería…
Volvió a llorar y se levantó, dirigió su mirada hacia la
puerta y detrás yo.
Lo: Hola…
A: Louis.
Lo: Lo siento Laura, lo he oído todo.
L: Ah.
Lo: Mira, no le hagas caso, le conozco y es un celoso, pero
él…
L: No Lou, déjalo, era imposible que le gustase! Mírame a mi
y mírale a él! Me lo debí imaginar, lo tomaré como un lío de verano y punto.
A: Laura... no quiero que estés mal por este.
L: Louis, me haces un favor?
Lo: Claro, dime.
L: Le puedes decir que me voy un tiempo? Y que de verdad le
quería.
Me di la vuelta y vi lo que estaba haciendo antes de que
llegase; la maleta.
A: Laura, cómo que te vas?
L: Te acuerdas que te dije que este año no me iba a Murcia
por él?
A: Sí.
L: Pues hace tres días empezó agosto, mi familia está allí,
necesito desconectar de todo, un tiempo. Ya he hablado con mi madre y esta
tarde cojo un tren, además, están Jorge y Bea allí, me servirá ella.
A: Laura… creí que nos íbamos a quedar juntas…
L: Lo siento nena, pero de verdad lo necesito!
A: Está bien, pero hablamos eh!
L: Sí, además, tú estas acompañada. Louis, cuídamela eh!
Lo: Siempre.
No pude evitar sonreír, pero a la vez unas lágrimas cayeron
de mis ojos.
L: Nena, estaré bien. Disfruta de tu verano, que te lo
mereces! Y dile a Nuria que ella se cuide también, vale?
A: Pero cuándo te vas?
L: En tres horas.
Narra Louis.
Nos despedimos de Laura en la estación y yo me fui a casa.
Harry es gilipollas. Abrí la puerta y fui a su habitación.
Lo: HARRY!
H: Por qué gritas? Estoy aquí.
Lo: Eres gilipollas tío.
H: Qué he hecho?
Lo: Vengo de estar con Laura.
H: Encima te pondrás de su parte…
Lo: Tío, se ha ido!
H: Cómo que se ha ido?
Lo: Que se ha ido! Se ha ido de Madrid, si esto es un ataque
de celos de los tuyos la has cagado.
H: Pero…
Lo: Sabes? Me ha dicho que te quería de verdad, y ella
piensa que esto ha sido una excusa para dejarla, porque a ti no te gusta, piensa
que es una mierda, y que es una gilipollez que estuvieseis juntos, porque tú
eres muy guapo o no se qué, y ella… pues ella también es guapa coño, el
problema es que ni su novio se lo ha dicho y la ha dejado al segundo día porque
no sé que mierdas ha pasado y…
Me fijé en Harry y tenía su vista hacia abajo, tenía
lágrimas en los ojos.
H: Sabes qué? Que yo también la quiero.
Lo: Pensará que la has querido solo para follártela…
H: Que va, si no hemos hecho nada.
Hubo silencio durante unos minutos.
H: Te acuerdas cuando lo dejé con Sarah?
Lo: Nos acordamos todos.
H: Te acuerdas qué hice las semanas siguientes?
Lo: Tirarte a todo Londres.
H: Exacto, y ahora mírame… estoy echo una mierda, y con lo
que me has dicho más… pero es que… se estaba besando con otro! Me jodió mucho!
No es justo tampoco para mi.
Lo: Lo hablamos Ana y yo… y parecía que lo vuestro iba. Tío,
que no hablamos una relación de meses! Pero si a la mínima la dejas…
H: Soy gilipollas.
Lo: Pues sí, pero eh! Aquí estamos los cuatro y Ana para
ayudarte!
H: Cómo? Se ha ido.
Lo: Volverá. Dice Ana que es muy buena chica, es un cielo
Laura, pero que necesita estar sola, que se ha llevado muchas ostias y necesita
superar esto.
H: Y si se va y tiene novio allí?
Lo: No lo creo… ahora solo podemos esperar.
Narra Laura.
Cuatro horas después llegué a Murcia, donde me cogí un taxi
para ir a casa, ya que a esa hora estarían todos en la playa. Tiré la maleta al
patio interior ya que sabía que había uno y me fui hacia la playa. Me quité los
zapatos y sentí la arena en mis pies, me sequé las últimas lágrimas que me
quedaban y me acerqué hacia Bea.
B: Laura!
L: Hola guapa!
B: Pero no llegabas mañana!?
L: Sí, pero… bueno, ha sido una sorpresa.
B: Me alegro mucho! Ya verás tus padres, tienen muchas ganas
de verte!
L: Me imagino, cuando me “independicé”…
B: Ya, me acuerdo. Bueno y qué tal?
L: Bien y tú?
B: Genial! Los demás están en el agua.
L: Ya me imaginaba, con lo que son…
B: Hasta cuando te quedas?
L: No lo sé, depende…
B: Estás bien? Te veo los ojos rojos.
L: Sí, nena, es que estoy cansada…
B: Y De chicos?
Genial, ha tocado mi punto débil.
L: Igual que siempre – dije en un hilo de voz y reteniendo
las lágrimas.
No creo que fuese momento de contar nada, es más, nunca ha
habido nada, me tenía que convencer de eso.
[DOS SEMANAS DESPUÉS]
Narra Ana.
Estaba con Louis viendo una película en su casa, estábamos
solos en el salón, Harry estaba en su habitación. No habíamos tenido noticias
de Laura, no me cogía el teléfono ni se conectaba al Whatsapp. No estaba muy
preocupada porque sé que llegó bien y allí estaba con su familia, pero quería,
necesitaba hablar con ella. Harry me preguntaba todos los días por ella y al no
decirle nada nuevo, bajaba la vista. Se le notaba que la quería y que se sentía
culpable, pero con lo sensible que es Laura, debe de tener más cuidado.
Lo: Quieres más palomitas?
A: No cielo, háztelas tú si quieres.
Pasado un rato sonó mi móvil.
[CONVERSACIÓN TELEFÓNICA]
A: Sí?
Xx: ANA!?
A: Quién eres?
Xx: ANA!?
A: Quién eres?
Xx: Cielo, soy la madre de Laura…
A: Bea! Qué tal? Ha pasado algo?
Era extraño que me llamase ella.
B: Es Laura… está en el hospital, ingresada.
A: QUE!?
Pegué tal grito que Louis se levantó. Me contó todo y
colgamos, Harry bajó a ver qué pasaba.
Lo: Qué te pasa? Quién era?
A: Me prometió que no lo volvería a hacer joder…
H: Qué ha pasado Ana?
Lo: Nena, me estás asustando!
A: LAURA! LAURA ESTÁ EN EL HOSPITAL!
Hubo un silencio, Harry ahogo un grito y Louis fijó su vista
en mi.
H: Por qué?
No podía hablar.
H: ANA JODER! CONTESTA!
Lo: Harry, ya.
A: Tiene mucha falta de nutrientes, ha dejado de comer.
Harry se llevó una mano a la cabeza y se sentó en el sofá.
H: Está consciente?
A: Su madre la encontró desmayada en el suelo del baño y
ahora estaban intentando que reaccionase… pero no, sigue inconsciente.
H: Joder joder joder.
Y porqué ha tenido que hacer eso?
A: Siempre ha tenido problemas con la comida, nunca le ha gustado su cuerpo, nunca se ha aceptado a sí misma, y… hace unos años…
A: Siempre ha tenido problemas con la comida, nunca le ha gustado su cuerpo, nunca se ha aceptado a sí misma, y… hace unos años…
Lo: La volvió a pasar?
A: Estuvo ingresada por bulimia.
H: Es gilipollas. Si está perfecta.
A: Sabes qué? Seguramente haya empezado a hacer esto para
gustarte! Y encima cuando la dejaste, ella se pensó que era por eso! Por su
físico. Es por tu culpa.
Me abalancé sobre Harry y mis manos fueron a su pecho, le di
un par de golpes antes de que Lou me cogiese y me llevase a la cocina, me apoyé
en su hombro y lloré, impotencia, rabia y tristeza.
Lo: Ana, no ha sido su culpa.
A: Ella ya había empezado a dejar de comer incluso antes de
que saliesen, estoy segura que es para que se lo pidiese.
Lo: Pero no crees que ya ha tenido suficiente!?
A: Sí… Louis, quiero ir a verla.
Lo: Voy contigo.
H: Y yo. – nos dimos la vuelta y vimos a Harry en la puerta.
Me separé de los brazos de Louis y me acerqué a él,
arrepentida.
A: Yo… lo siento Hazz…
H: No te preocupes, es normal, era tu mejor amiga.
A: Por qué hablas en pasado?
H: Es, es tu mejor amiga.
Lo: Ana ven, vamos a sacar los billetes.
Narra Harry.
Unas horas después íbamos de camino al hospital. No me podía
creer lo que había echo, joder, Ana tenía razón, era mi culpa si yo nunca la
hubiese dejado…
A: Harry venga!
Entramos corriendo al hospital y Ana preguntó por la
habitación. Subimos a la cuarta planta y Ana se acercó a una señora con los
ojos hinchados, pero con una sonrisa.
A: Chicos, acaba de despertarse! Sus padres ya la han visto,
dice que está bien pero necesitará recuperar fuerzas.
B: Hola, vosotros sois?
A: Bea, él es mi novio – dijo señalando a Louis. – y él es…
un amigo nuestro.
B: Pues… gracias por venir, si queréis podéis pasar, pero…
no mucho tiempo por favor.
A: Claro, ahora te cuento.
Mis pies anduvieron hasta la puerta, donde luego se quedaron
anclados, era capaz de entrar a la habitación, Louis me empujó y me asomé. Allí la vi, tenía los ojos
cerrados y solo se la veía la cara, tenía muchos cables en ella, no podía con
esa imagen, no podía reaccionar. Ana se acercó a ella y la acarició la mano.
Laura abrió los ojos y sonrió al verla, pero desapareció la sonrisa cuando giró
la cabeza y me miró a mi.
A: Laura…
L: Ana lo siento!
A: Me lo prometiste…
L: Lo sé y lo siento! Pero joder, no es tan fácil yo…
Volvió a mirarme y se mordió el labio, sus ojos eran muy oscuros,
me fijé en su cuerpo y estaba delgado, mucho más delgado.
L: Ana… podemos hablar a solas?
Lo: Claro, Harry vámonos, Laura, me alegro de verte.
L: Después pasa Lou! Que tengo ganas de verte también.
Louis sonrió apagadamente y las dejamos solas. Pasado una
media hora Ana salió, estaba llorando, pero esta vez no era de tristeza.
A: Está bien, Harry pasa tú.
H: Pero no me ha querido ver!
A: Pasa, hazme caso.
Entré a la habitación y cerré la puerta despacio, ella se
giró.
L: Ah, eres tú…
H: Hola Laura.
L: Harry… no quiero que me veas así.
H: Por qué?
L: Porque me da vergüenza.
H: Es que es asqueroso lo que has hecho.
Laura volvió a mirarme a los ojos y sus labios temblaron, se
puso las manos en la cara y soltó un sollozo. No me quedó otra que ir hacia ella,
y por primera vez, me atreví a tocarla, la toqué la mano, ella se dejó tocar y
mi mano fui hacia su pelo. Atraje su cabeza hacia mi y la quité las manos de la
cara. Ella no levantó la vista del suelo.
H: Laura mírame.
L: No.
H: Laura, mírame.
L: Que me da vergüenza! Estoy muy fea.
H: Laura, nunca has estado fea. – cogí su barbilla y la
obligué a mirarme.
L: No es tu culpa.
H: Es la tuya por confiar tan poco en ti.
L: Si lo hubieses sabido nunca habrías querido estar con una
desequilibrada mental.
H: Siempre he querido estar… siempre he querido estar
contigo.
Laura se echó el pelo hacia atrás y se mordió el labio
superior.
H: Por qué, Laura?
L: Al principio… al principio tenía que gustarte… y luego,
supongo que el disgusto…
H: No entiendes que para mi eras perfecta! Y que ya me
gustabas!
L: Lo siento Harry, siento haberte amargado tus vacaciones
estas semanas… Ana me lo ha contado todo.
H: Laura, deja ya de lamentarte! No puedes ser feliz y dejar
de lado a los demás!?
L: No te entiendo.
H: Tuviste bulimia.
L: Eso es el pasado.
H: No lo has superado.
L: Es un problema que tengo, un problema metido en la cabeza
supongo.
H: Te ayudaré.
L: Harry, no pierdas el tiempo en esto por favor.
H: Quiero hacerlo yo…
L: No, Harry, las cosas no son como antes, ni son tan
sencillas.
H: Qué ha cambiado?
L: Que no sé si estoy preparada otra vez para otra…
H: No volverá a pasar, ni va a ser así, me he dado cuenta
que soy un capullo y mis celos no van a ir a más, porque no te voy a dejar ir
otra vez.
L: De verdad?
H: Laura, eres preciosa! Y créete de una vez que me gustas!
Que a mi me pareces increíble! En TODOS los sentidos, no vuelvas a hacer esto,
por favor.
Hubo un silencio, noté la mirada de Laura. Subí la mía y la
vi sonriendo, por fin, echaba de menos su sonrisa, su risa y sus… sus besos. En
un movimiento inconsciente, me mojé los labios y ella se rio, se la marcaban
los hoyuelos y me hizo sonreír.
L: Lo echaba de menos.
H: El qué?
L: Verte sonreír.
H: Te echaba de menos.
Me acerqué a ella y bajé mi cuerpo hasta que ella levantó la
cabeza y juntó sus labios con los mios, fue un beso increíble, me encantó,
hacía tanto tiempo que no lo saboreaba… aguantamos unos minutos hasta que
alguien entro.
Lo: Ui, perdón.
Nos separamos y miramos hacia Louis, Laura se reía, yo le
asesinaba con la mirada.
Lo: Bueno Laura, te veo muy bien. Harry, ya me voy no hace
falta que me mires así – le guiñó un ojo a Laura y salió por la puerta.
L: Y ahora qué?
H: Empezamos de cero?
L: Vale, pero… somos…?
H: A mí me encantaría…
Laura subió una mano y la puso en mi mejilla y con la otra,
detrás de mi cabeza, me acercó a ella y nos volvimos a besar, ella jugando con
mis rizos y yo acariciando su tripa.
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Y con esto acabo el maratón.
Laura:)x.

