Narra Laura.
L: Ana joder, levántate que tenemos mucho que hacer.
A: Vaya humor tenemos…
L: Lo siento nena, es que tenemos que ir al gimnasio y
preparar todo lo de la fiesta de esta noche, sabes que es por Natalia.
A: Sí, y por inagurar el piso.
L: Vamos!
Yo ya estaba lista, me había vestido con un top azul y
pantalones rosas y Ana se puso igual que yo pero en naranja. Salimos de casa y
fuimos andando hasta el gimnasio. Llegamos un poco tarde a la clase y empezamos
interrumpiendo.
L: Perdón.
Toda la clase nos estaba mirando, que vergüenza. El profesor
nos dijo que pasásemos. Durante la clase no había quitado el ojo de encima a un
chico moreno, que iba con uno rubio, eran bastante guapos y ellos me seguían el
juego. Cuando acabó la clase, no nos quedamos a ducharnos allí, preferíamos ir
a casa.
L: Tía, espera, ¿les decimos algo?
A: No.
L: ¿Por?
A: Tengo novio.
L: Pero yo no.
Se acercaron ellos, menos mal.
X: Hola, me llamo Zayn, y él es Niall.
N: Encantado.
Nos dimos dos besos y estuvimos un rato hablando.
A: Bueno, nos tenemos que ir.
L: Espera! ¿Queréis venis esta noche a una fiesta en nuestra
casa?
A: Laura!
L: Ai cállate.
N: Bueno, vale, pero ¿podemos llevar a unos amigos?
L: Sí, claro.
Z: Perfecto.
L: Pues aquí (les di la dirección) a las diez.
Z&N: Allí estaremos, adiós preciosas.
Ana no me habló en todo el camino.
L: ¿Se puede saber qué te pasa?
A: ¿Por qué les has invitado?
L: Así viene más gente, además, son muy guapos.
A: ¿Y si son malos?
L: Qué desconfiada.
A: No joder, pero es que tu te lanzas ahí…
L: Ai, déjame.
Narra Nuria.
Acabé de comprar la comida y los adornos y fui a casa de
Laura y Ana.
A: Hola.
N: Hola.
A: ¿Necesitas algo?
N: Me dijo Laura que me encargase de la fiesta y lo he venid
a dejar.
A: Ah, pasa, ella se está duchando.
N: Ana, sé que nunca nos hemos llevado bien, pero hagamos un
esfuerzo por Laura, por favor.
A: Se intentará…
Laura salió al pasillo con una toalla solo.
L: Hola rubia, gracias por venir. Ana, ya puedes pasar.
Ana se fue y nos dejó solas.
N: De nada nena, ¿a qué hora?
L: A las diez, y ven guapa eh!
N: No lo dudes, ¿y las bebidas?
L: Las trae Elena, es la única legal en todo esto.
N: Me voy a arreglarme, luego nos vemos.
Nos despedimos con un beso y me voy de su casa.
Narra Zayn.
Z: Tío, me ha gustado Laura, es muy guapa.
N: Sí… pues esta noche la vuelves a ver. Vamos a avisar a
estos.
Fuimos hasta nuestra casa compartida por los 5.
Z: Chicos, esta noche fiesta en casa de unas chicas.
H: ¿Son guapas?
N: Mucho.
Lo: Entonces sí.
Li: Yo había quedado con Danielle…
Z: Vamos Liam, ven, te divertirás.
Li: Está bien, lo cancelaré…
N: ¿Qué te pasa?
Li: Que voy a romper con ella.
H: ¿Por qué?
Li: Por que tenéis razón, estamos en época de disfrutar y
nosotros estamos cada vez peor… voy a cumplir 20 años en nada y no es plan de
sufrir por amor.
Lo: ¿Seguro?
Li: Completamente.
Z: Entonces te apoyamos.
Li: Gracias.
Las horas pasaban, y nosotros ya estábamos casi listos. Íbamos
bastante guapos, a ver si ahora no nos perdemos en ir, aunque la casa está
cerca.
Narra Natalia.
Llamaron a la puerta.
L: Hola!
N: ¿Qué haces aquí a estas horas?
L: ui, vengo a decirte que te arregles, que nos vamos.
N: No me ape…
L: Calla, venga ve a la ducha, corre, no acepto un no por
respuesta.
Me fui a la ducha, eran las diez menos cuarto, ¿a dónde me
querría llevar?
Cuando acabé Laura estaba en mi cama y me fijé en lo que
llevaba puesto, tenía una falda corta negra con una blusa azul celeste, el pelo
suelto y ondulado, como lo solía llevar y los ojos más maquillados de lo
normal. Estaba muy guapa.
N: ¿Me lo pongo? – dije señalando la ropa que tenía encima
de la cama.
Laura se limitó a sonreírme y asentir.
Me vestí delante suya, nos teníamos más que vistas y me puse
los shorts vaqueros y el jersey con agujeros blanco con un top negro.
L: Sorpresa, vámonos.
Bajamos y nos fuimos, rumbo a su casa.
Narra Elena.
Llegué a la casa de la fiesta cargado el coche con bebidas,
y Ana me ayudó a meterlas y colocar todo antes de que la gente empezase a
venir. Laura estaba otra vez con la amiga esa. Ana estaba vestida con un
vestido plateado con un cinturón negro y yo iba con un top y un pantalón largo,
me estilizaban las piernas. En una de las veces que sonó el timbre y abrió Ana
aparecieron 5 chicos, me quedé embobada, eran guapísimos, los 5, nunca les
había visto, ¿de dónde han salido? Saludaron a Ana y ella volvió con su novio,
pobrecita, vaya novio… bueno, me fijé muchísimo en el más moreno, y me acerqué
a él.
E: Hola – dije con mi mejor sonrisa.
Z: Hola – y me miró de arriba abajo, y también sonrió. Creo
que se avecinaba una buena noche.
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